NEAR FIELD MONITOR
¿QUÉ ES UN MONITOR DE CAMPO CERCANO?
Un monitor de campo cercano, a menudo llamado altavoz de campo cercano o monitor de estudio, es un tipo de altavoz diseñado para la escucha atenta en estudios de grabación o estudios domésticos. Estos monitores están diseñados específicamente para reproducir el sonido con gran precisión y claridad, lo que los convierte en herramientas esenciales para profesionales y aficionados que realizan tareas de grabación, mezcla y masterización de audio. A continuación, se presentan algunas características clave de los monitores de campo cercano:
Proximidad: Los monitores de campo cercano se ubican cerca del oyente, generalmente al alcance de la mano o a pocos metros de distancia. Esta proximidad permite al oyente escuchar el sonido directamente desde los altavoces, minimizando la influencia de la acústica y las reflexiones de la sala.
Respuesta de frecuencia plana: Los monitores de campo cercano están diseñados para ofrecer una respuesta de frecuencia plana, lo que significa que reproducen el audio sin coloración ni exageración de ciertas frecuencias. Esta precisión es crucial para que los profesionales del audio puedan tomar decisiones precisas durante la grabación, la mezcla y la masterización.
Sonido Detallado: Estos monitores ofrecen audio de alta resolución con énfasis en la claridad y el detalle. Son capaces de revelar sutiles matices en el sonido, lo cual es importante para detectar defectos o imperfecciones en grabaciones y mezclas.
Dispersión reducida: Los monitores de campo cercano están diseñados con un patrón de dispersión limitado, dirigiendo la mayor parte del sonido hacia el oyente. Esto minimiza el impacto de las reflexiones de la sala y permite una representación más precisa del audio reproducido.
Escucha crítica: los monitores de campo cercano se utilizan para tareas de escucha crítica, incluida la grabación de voces e instrumentos, la mezcla de pistas y el ajuste del audio durante el proceso de producción.
Calidad de referencia: Los profesionales del audio utilizan monitores de campo cercano como altavoces de referencia para garantizar que sus grabaciones y mezclas de audio suenen precisas y equilibradas en una amplia gama de sistemas de reproducción, incluidos altavoces y auriculares de consumo.
La idea del monitor de campo cercano está en proyectar en la posición de escucha el sonido directo de la mejor manera, es decir, dentro del radio de reverberación. Con ello las influencias de la sala pueden ser claramente minimizadas. En el rango de agudos y medios, esto funciona realmente bien. En rango de graves, el radio de reverberación en las salas típicas, y debido y su dispersión no direccional, es relativamente pequeño. Por este motivo, para el rango de graves es casi imposible establecer una posición de escucha dentro del radio de reverberación. Aquí dominan la imagen sonora las influencias de la sala, como las resonancias, especialmente cuando la sala no se ha tratado suficientemente en el rango de frecuencias graves. Debido a la, en comparación, cercana posición de escucha, la construcción de los monitores de campo cercano es relativamente pequeña. Es muy típico encontrarlos con recintos Bassreflex y con altavoces de graves en tamaños de 4,5″, 5″, 6, 7″ u 8“. Por causa de su reducido tamaño en volumen y en los drives, por principio ofrecen una más reducida respuesta en graves que los grandes monitores de sonorización. Pero por norma general, el rango de frecuencia que ofrece un monitor Bassreflex con altavoz de 8″ es suficiente para la mayoría de las aplicaciones.
En relación con su construcción, los monitores de campo cercano no se diferencian mucho de los altavoces HiFi. Es más bien el concepto de sonido lo que hace la diferencia. El diseño de los altavoces HiFi suele enfocarse, en primera línea, a una estética atractiva. El oyente desea disfrutar de la música al máximo nivel posible. Agudos suaves y un grave fulminante es lo que frecuentemente se demanda en la reproducción musical. En el estudio, sin embargo, reina una filosofía de sonido diferente. En este caso no se trata de un sonido placentero, sino de la reproducción sin aditivos en la grabación y la mezcla. El técnico de sonido debe estar capacitado para valorar si la señal que graba y mezcla suena bien o no. El buen sonido, en el caso ideal, proviene desde la misma grabación, y no desde los altavoces. Solo de esta manera es posible realizar mezclas que suenen correctas no solo en la sala del estudio, sino también en cualquier otro sistema de reproducción. El ideal de sonido del altavoz de estudio es por tanto la neutralidad. Los altavoces deben presentar un sonido transparente. Entendemos por transparencia la reproducción no falseada de la señal. El cristal de una ventana normal es transparente, un vidrio de ornamento por el contrario falsea la vista. Los detalles desaparecen, a pesar que de se puedan apreciar las siluetas. Exactamente así hay que entender transparencia también en relación con Audio.